- A
- D
- M
Hola, soy Patricia.
Hace apenas unas semanas mi vida era completamente normal, no tenía síntomas, no me sentía enferma. Solo noté una pequeña bolita en mi pecho y pensé que probablemente no sería nada grave.
Hoy tengo un diagnóstico de cáncer de mama triple negativo etapa IIB.
Mi diagnóstico específico es carcinoma ductal infiltrante triple negativo, un tipo de cáncer muy agresivo y poco común, especialmente a mi edad (34 años). Además, el tumor tiene un índice Ki67 de aproximadamente 90%, lo que significa que las células cancerígenas se están reproduciendo extremadamente rápido.
En cuestión de semanas pasé de pensar que probablemente tendría una cirugía sencilla, a enterarme de que el cáncer ya comprometió ganglios de la axila y que necesito comenzar tratamiento lo antes posible.
Todo comenzó después de acudir con mi ginecóloga por una bolita que encontré en el pecho. Durante la revisión encontraron también otra lesión en la mama izquierda que aparentemente no entra en clasificación de malignidad, y originalmente la idea era simplemente extraerlas sin imaginar todo lo que vendría después.
Fue así como terminé llegando a FUCAM.
Después de múltiples estudios, biopsias y consultas, el panorama cambió completamente. Por el tipo de cáncer que tengo y la velocidad con la que se reproduce, el tratamiento debe ser agresivo y muy largo.
El protocolo que me indicaron incluye:
• 4 ciclos de quimioterapia con Paclitaxel + Carboplatino + Pembrolizumab (Keytruda) → primera fase del tratamiento
• 4 ciclos de Doxorrubicina + Pembrolizumab (Keytruda) → segunda fase del tratamiento
• mastectomía radical
• 9 inmunoterapias con Pembrolizumab (Keytruda)
• estudios y monitoreo constante
• posible radioterapia
• reconstrucción posterior del seno derecho
Los médicos me explicaron que, debido a que el cáncer ya comprometió ganglios de la axila, será necesario retirar completamente el seno afectado y parte de los ganglios durante la cirugía. También me explicaron que existe riesgo de afectación importante en la movilidad del brazo si el cáncer continúa avanzando en esa zona, por lo que actuar rápido es fundamental.
Uno de los medicamentos principales que necesito es Pembrolizumab, una inmunoterapia utilizada en casos agresivos como el mío. Cada aplicación en la dosis que necesito puede costar aproximadamente $140,000 pesos, y además de las aplicaciones iniciales combinadas con quimioterapia, todavía necesito 9 inmunoterapias posteriores.
Aunque FUCAM me otorgó el nivel más alto de apoyo socioeconómico, la realidad es que el tratamiento sigue representando costos enormes y un proceso físico y emocional extremadamente duro.
Además, antes de iniciar quimioterapia, ahora también tengo que enfrentar decisiones urgentes relacionadas con preservación de fertilidad, porque el tratamiento podría afectar permanentemente mi posibilidad de ser mamá en el futuro. Para intentar proteger esa posibilidad necesito acudir a biología de la reproducción y considerar congelación de óvulos, un proceso que también implica estudios, medicamentos hormonales y costos muy altos que no tenía contemplados.
Todo esto llega además después de un año muy difícil para mí. El año pasado perdí mi trabajo y pasé muchos meses tratando de recuperarme económica y emocionalmente. Apenas estaba comenzando a estabilizarme nuevamente cuando recibí este diagnóstico.
Honestamente, todo esto ha sido muy difícil de procesar. Hace apenas unas semanas mi vida era completamente distinta y ahora estoy tratando de entender cómo voy a atravesar física, emocional y económicamente un tratamiento tan agresivo y tan largo.
A veces siento que llevo una bomba de tiempo dentro de mí mientras espero comenzar todo esto.
Por eso decidí abrir esta campaña. Cada donación, cada mensaje y cada persona que comparte esta página realmente hace una diferencia enorme para mí en este momento y me ayuda a sentir que no estoy sola enfrentando algo tan grande.
Gracias por leerme, por acompañarme y por todo el cariño que me han dado estos días. De verdad significa más de lo que puedo expresar ✨✨✨




