- M
Hola, mi nombre es Carlos, hijo de Carlos Olivar Lino, un hombre ejemplar de 62 años.
La mañana del 26 de febrero de 2026 alrededor de las 9AM, mi padre fue detenido injustamente tras una simple parada de tránsito y, sin haber cometido ningún delito, fue conectado con inmigración a pesar de tener toda su documentación en regla. En cuestión de minutos, nuestra tranquilidad fue arrancada sin explicación, sin consideración y sin humanidad.
Mi padre no es un criminal. Es un padre, un hombre trabajador, una persona honesta que siempre ha cumplido la ley. Además, padece de artrosis y necesita medicamentos y una alimentación específica. Hoy se encuentra en un centro de detención del cual no tenemos información clara, sin saber si su salud será tomada en cuenta o si recibirá el trato digno que merece. La angustia de no saber cómo está, ni cómo lo están tratando, es devastadora.
Sin razón alguna, quieren llevarlo ante una corte, obligándonos a enfrentar un proceso legal costoso e injusto. Por eso acudimos a ustedes. Necesitamos ayuda legal y económica para poder pagar abogados y cubrir los gastos urgentes que esta situación nos ha impuesto de forma abrupta.
Cualquier ayuda, por pequeña que parezca, significa muchísimo para nuestra familia. Hoy somos nosotros, mañana puede ser cualquiera. Salgan a la calle con los ojos abiertos y cuiden a sus seres queridos, porque esta injusticia demuestra que no siempre quienes dicen proteger actúan con justicia ni compasión.
Les pedimos, de corazón, que nos ayuden a luchar contra esta injusticia y a traer a mi padre de vuelta a casa, donde pertenece.
/
Hi, my name is Carlos, son of Carlos Olivar Lino, an exemplary 62-year-old man.
On the morning of February 26, 2026, around 9 AM, my father was unjustly detained after a simple traffic stop and, despite having all of his documentation in order, he was connected with immigration authorities as if he had committed a crime. Within minutes, our peace was taken from us—without explanation, without consideration, and without humanity.
My father is not a criminal. He is a father, a hardworking man, an honest person who has always followed the law. He also suffers from arthritis and requires medication and a specific diet. He is currently being held in a detention center, and we have no clear information about his condition or whether his health needs are being taken into account. The anguish of not knowing how he is or how he is being treated is devastating.
Without any valid reason, they are trying to bring him before a court, forcing us to face a costly and unjust legal process. That is why we are reaching out for help. We urgently need legal and financial support to pay for attorneys and cover the unexpected expenses this situation has suddenly placed upon us.
Any help, no matter how small it may seem, means so much to our family. Today it is us—tomorrow it could be anyone. Go out into the world with open eyes and protect your loved ones, because this injustice shows that those who claim to protect do not always act with fairness or compassion.
From the bottom of our hearts, we ask for your support in fighting this injustice and bringing my father back home, where he belongs.
If the legal process is canceled or my father is released sooner than expected, the funds will be used strictly for related expenses, or refunds will be offered to donors who request them.





