Con mucho dolor en el corazón, me dirijo a ustedes para pedir su apoyo en un momento profundamente difícil de mi vida.
Soy madre soltera y recientemente sufrí la pérdida irreparable de mi hijo, quien falleció lejos de nuestro país de origen.
Mi mayor deseo es poder repatriar su cuerpo para darle sepultura digna junto a su familia y seres queridos. Lamentablemente, debido a mi situación económica, no cuento con los recursos necesarios para cubrir los altos costos que este proceso implica.
Por ello, recurro humildemente a la solidaridad y buena voluntad de quienes puedan brindarme ayuda, ya sea económica o mediante orientación y apoyo institucional, para poder cumplir este último acto de amor hacia mi hijo.
Cualquier colaboración, por pequeña que sea, será recibida con profundo agradecimiento. Que Dios les bendiga por su apoyo y compasión en este momento tan doloroso.

