Con mucho dolor en el corazón, hoy pedimos apoyo para despedir a nuestro hermano, quien recientemente falleció en los Estados Unidos.
Mi hermano tuvo una vida difícil. Como muchos, enfrentó luchas profundas que lo llevaron a vivir en la calle y a caer en la adicción. Aun así, nunca dejó de ser un hijo, un hermano y un ser humano con valor. Detrás de sus errores había una persona con sentimientos, con una historia, y con una familia que siempre lo amó y nunca dejó de esperar que algún día pudiera encontrar paz.
Lamentablemente, mi hermano se encontraba indocumentado en los Estados Unidos, y su fallecimiento nos ha dejado no solo con un dolor inmenso, sino también con una carga económica que no podemos afrontar solos. Nuestro mayor deseo es poder repatriar su cuerpo a México, su tierra natal, para darle un descanso digno y permitir que nuestra familia pueda despedirse de él como merece.
Los costos del traslado internacional, trámites legales y servicios funerarios son muy altos, y por eso hoy recurrimos a la solidaridad de quienes puedan ayudarnos. Cualquier aportación, por pequeña que sea, hará una gran diferencia. Si no puedes donar, compartir esta campaña también nos ayuda enormemente.
Gracias por tomarte el tiempo de leer nuestra historia, por tu apoyo, tus oraciones y tu compasión. Tu ayuda nos permitirá darle a mi hermano el último adiós que merece y traerlo de vuelta a casa.

