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Esta recaudación la hago para poder levantarme con algo. No pido mucho, porque siento que sería abusar de la bondad de los demás. Solo pido $600 para poder empezar de nuevo.
¿Por qué estoy haciendo esta recaudación?
Tuve un accidente de carro el viernes por la noche, entrando la madrugada del sábado. Fui llevada al hospital, y el oficial que atendió el caso me dijo que el carro era pérdida total. Aunque podría tener arreglo, costaría muchísimo, y yo no tengo los recursos para eso. Había sacrificado mucho para poder tener ese carro, y al perderlo, sentí que lo perdía todo.
Antes de tenerlo, caminaba todos los días y noches a mi trabajo, incluso de madrugada, lo cual siempre representaba un riesgo para mí, ya que no siempre había quien pudiera ayudarme si algo pasaba.
El accidente ocurrió en una ruta que no conocía bien. Me dirigía a un lugar donde planeaba hacerme un tatuaje, pero no me lo hice porque había una fila de 18 personas y yo era la última. Mi novio llegó en su carro, ya que no quería que estuviera sola. Él me acompañó, cada uno en su carro, porque yo salí de trabajar a las 9:00 p.m. y él a las 9:17 p.m.
La espera era tan larga que ya eran las 11:30 p.m. Mi novio me dijo que era mejor irnos y apuntarme para la lista del siguiente día. Así lo hicimos. Yo manejaba delante y él venía detrás.
Todo iba bien hasta que llegué a una calle muy oscura. La carretera estaba mojada, como si hubiera llovido. No recuerdo a qué velocidad iba, solo quería llegar a casa. La oscuridad era tan intensa que no veía nada, hasta que, de repente, vi una curva. Sentí cómo el carro saltó y se descontroló. Mi mente entró en shock. El carro comenzó a dar vueltas. Sentí muchas cosas a la vez. Me quedé sin fuerzas, perdí la conciencia… como si me hubiera desmayado.
No recuerdo nada hasta que empecé a escuchar un pitido en mi oído y una voz diciendo mi nombre:
“Mi amor, ¿estás bien? Dime algo, por favor, amor…”
En ese momento reaccioné. Miré a mi alrededor, empecé a gritar y a llorar. Entré en pánico.
Yo sufro de ansiedad, y aunque antes he tenido ataques de pánico, nunca había vivido algo tan traumático. Mi novio llegó y me sacó del auto. Sentí que el miedo me dominaba. Él me abrazó, y yo no quería soltarlo. Le repetía que no me soltara, que no quería estar sola, que no quería morir, que todo parecía una pesadilla. Le suplicaba que no me dejara sola:
“¿Me estoy muriendo? Por favor dime que no… No me quiero morir, amor, por favor, no me sueltes…”
Él ya había llamado a la policía. Cuando llegaron más personas, me preguntaban si estaba bien, pero no podía hablar. Lloraba sin parar. Solo quería estar con mi novio. Sentía que todos querían hacerme daño, aunque no era así. Pero la ansiedad me nublaba todo.
Temblaba, lloraba más. La ambulancia llegó. Mi novio me cargó y me subió. Le rogaba que no se fuera, que no me soltara. La paramédica comenzó a hacerme preguntas, pero no podía responder. Estaba tan nerviosa que mi presión estaba altísima. No sabía qué hacer. Solo lo llamaba a él. Le decía que quería llamar a mi mamá, que por favor no me dejara sola.
Él trataba de calmarme. Me decía que todo iba a estar bien, que hablaría con el oficial. Me pidió que le dijera dónde estaban mis papeles, y se los señalé. En ese momento, él era mi protector. Me sentía segura a su lado.
Cuando la paramédica me preguntó si estaba lista para ir al hospital, le dije que no quería ir sin él. Pero él tenía que quedarse para encargarse de todo. Yo gritaba su nombre, llorando. Él vino, me abrazó, me dio un beso en la frente y me dijo:
“Ve a tratarte, todo estará bien. Estaré contigo en el hospital cuando termine aquí.”
Yo le rogaba:
“Por favor, no me dejes sola, amor… te necesito… ¿vas a venir conmigo? ¿No me dejarás sola?”
Él me besó otra vez y me prometió que haría todo lo posible por estar conmigo esa noche.
Cuando cerraron las puertas de la ambulancia y lo vi por la ventana, sentí que todo lo que había construido, todo por lo que había trabajado, se desvanecía. Mi alma sintió que lo perdía todo. Lloré, pedía perdón, pedía a mi mamá… Sentía un dolor tan profundo. Como si me hubieran arrancado todo.
En el hospital me atendieron, pero el dolor en mi corazón no se iba. Solo preguntaba si mi novio había llegado. Les decía cómo se veía, que por favor lo dejaran pasar si lo veían. Que lo necesitaba conmigo.
Me prestaron un teléfono, pero no sabía su número. Solo el de mi mamá. La llamé varias veces, pero no contestaba. Lloraba más. Me sentía sola. Triste por todo lo que había pasado tan rápido.
Mi novio finalmente llegó al hospital. Me abrazó fuerte, me dio un beso, y estuvo conmigo toda la noche hasta que salimos juntos a las 10 de la mañana. Fue un alivio inmenso tenerlo a mi lado.
Llamé de nuevo a mi mamá y por fin pude hablar con ella. Sentí un poco más de paz en medio de todo el dolor.
Desafortunadamente, al llamar al seguro del carro, me dijeron que no cubren nada. Por eso, aunque me cuesta pedir ayuda, he decidido hacer esta recaudación. No pido mucho, porque no quiero abusar de su bondad. Pero si pueden ayudarme o compartir esto, les agradecería desde el fondo de mi corazón.
Gracias por tomarse el tiempo de leerme. Discúlpenme si esto les parece algo bobo, pero para mí fue una experiencia traumática. Agradezco estar viva. Y le doy gracias a la vida por haberme permitido estar aquí una vez más.






