Hoy acudimos a ustedes con el corazón en la mano para pedir ayuda para Mario Alberto Hernández Aguilar, de 42 años, quien actualmente enfrenta una de las pruebas más difíciles de su vida.
Hace apenas unos días, Mario tuvo que ser intervenido quirúrgicamente de emergencia en dos ocasiones durante la misma semana debido a una grave infección en su pierna izquierda que no respondía a los antibióticos. Al ser valorado por un médico angiólogo especialista, descubrieron que estaba al borde de un shock séptico, una situación extremadamente delicada que ponía en riesgo su vida.
La familia tuvo que tomar una decisión urgente: trasladarlo a un hospital privado para salvarle la vida, ya que esperar atención en una institución pública podía significar perder su pierna o incluso algo peor, debido a la saturación y lentitud en los procedimientos médicos.
Su madre, una mujer viuda y de la tercera edad, sin contar con los recursos económicos necesarios, decidió hacer todo lo posible para salvar a su hijo. Gracias a préstamos y apoyo inmediato, logró que Mario fuera atendido de emergencia por el mismo especialista que detectó la gravedad del caso.
Durante la cirugía, los médicos tuvieron que retirarle el talón para detener el avance de la infección. Aunque las operaciones fueron exitosas, durante la recuperación comenzaron nuevas complicaciones: su saturación bajó y parte del tejido comenzó a necrosarse. Fueron horas de angustia, incertidumbre y miedo para toda la familia.
Gracias a Dios y al esfuerzo médico, lograron estabilizarlo y actualmente Mario continúa luchando por recuperarse. Sin embargo, el tratamiento aún está lejos de terminar.
Hoy necesita un tratamiento especializado llamado VAC, una tecnología biomédica que ayuda a regenerar tejido y combatir infecciones graves mediante un sistema de succión controlada en la herida. Este tratamiento ha sido clave para su recuperación, pero también representa un costo muy elevado. A esto se suman antibióticos especializados, curaciones constantes, consultas médicas y medicamentos.
Mario actualmente no puede trabajar. Es esposo y padre de un joven de 15 años que aún estudia y depende de él. Mientras tanto, las deudas médicas continúan creciendo día tras día, y toda la carga económica ha recaído sobre su madre, quien ha hecho hasta lo imposible por mantener con vida a su hijo y apoyar también a su familia.
Por eso hoy acudimos a ustedes.
Necesitamos recaudar fondos para:
* Cubrir la deuda hospitalaria actual.
* Continuar el tratamiento VAC y los medicamentos especializados.
* Ayudar con las curaciones y atención médica necesarias hasta su recuperación.
* Apoyar a su familia con gastos básicos de alimentación y sustento mientras Mario no puede trabajar.
Cualquier cantidad, por pequeña que parezca, puede hacer una gran diferencia.
Si en este momento no puedes donar, ayudarnos compartiendo esta campaña también significa muchísimo para nosotros.
Esta situación nos recuerda que el amor de una madre no tiene límites, y hoy esa madre necesita de todos nosotros para seguir luchando por la vida de su hijo.
Gracias de corazón por leer, compartir y apoyar a Mario y a su familia.




