- A
*Versión en español más abajo*
Born and raised in the beautiful Huasteca Potosina region in Mexico , my Abuelito has always been deeply proud of his roots and upbringing. He grew up in Rayón, a small rural town where I believe he first developed his strong spirit of caring for others. That same care shone through when he became a doctor. Throughout his career as a cardiologist, he cared for countless people.
My sister and I were often among his “patients” — whether it was patching us up after a bike fall when we were five, or tending to Dani’s black eye after I accidentally kicked the ball a little too hard (whoops). But truly, there’s no better kind of care than the one you receive from your grandparents: the little sweets he would secretly save for us after dinner, the endless stories from his hometown, and the countless times he picked us up from school.
Now, it’s our turn to look out for him. After suffering a serious head injury, our family is facing unexpected medical bills we can’t manage alone. My sister and I are joining forces to raise the funds needed to cover his hospitalization costs. Every contribution, no matter the amount, will help ease the burden on our family during this difficult time and allow us to focus on his recovery. If you can, please donate or share this campaign to help Abuelito Nacho get the care he needs.
From the bottom of our hearts, thank you for your kindness and support <3
———————————————————————
Nacido en la hermosa Huasteca Potosina, mi abuelito siempre se ha sentido profundamente orgulloso de sus raíces. Creció en Rayón, un pueblito en San Luis Potosí donde yo creo fue que desarrolló su fuerte espíritu de cuidar y preocuparse por los demás. Ese mismo espíritu lo llevó a convertirse en uno de los primeros médicos de su comunidad. A lo largo de su carrera como cardiólogo, atendió a innumerables personas y muchas veces sin cobrar o recibir nada a cambio (aunque algunas personas de pronto le ofrecían gallinas o cosas por el estilo).
Mi hermana y yo llegamos a ser sus "pacientes", ya fuera curándonos después de habernos caído de la bici a los cinco años o atendiendo el ojo morado de Dani después de que sin querer pateé muy duro a la pelota (oops). Y es que no hay mejor cuidado que el que se recibe de los abuelitos: los dulces que nos guardaba a escondidas después de cenar, las interminables historias de su pueblo, Rayón, y las innumerables veces que nos recogió de la escuela.
Ahora, nos toca a nosotras cuidar de él. Tras sufrir una grave lesión en la cabeza, nuestra familia se enfrenta a gastos médicos inesperados que no podemos afrontar solos. Mi hermana y yo estamos uniendo fuerzas para recaudar los fondos necesarios para aportar a los gastos de su hospitalización.
Cada contribución, sin importar la cantidad, ayudará a aliviar la carga de nuestra familia durante este momento difícil y nos permitirá concentrarnos en su recuperación. Si pueden, por favor, donen o compartan esta campaña para ayudar al Abuelito Nacho a recibir la atención que necesita.
De corazón, mil gracias por su generosidad y apoyo.
Organizer and beneficiary
Daniela Luna
Beneficiary


