- S
- O
Hi, my name is Maria Ramirez. I’m 25 years old and the oldest of four siblings—18, 16, and 14. I’m reaching out with a heavy heart to ask for help and support for my dad and our family as we face the most difficult chapter of our lives.
On Monday, June 30th, everything changed. My dad started feeling dizzy again—something that had been happening more often lately. Trusting my gut, I rushed him to the emergency room. I’ve been by his side in the hospital ever since, trying to hold everything together while we waited for answers.
Just an hour after he was admitted, we got devastating news: doctors found a brain tumor the size of an orange and diagnosed him with brain cancer.
Today, July 2nd, he underwent an embolism procedure to prepare for open-head surgery scheduled for tonight or tomorrow. The doctors will attempt to remove the tumor and learn more about what we’re dealing with. Depending on the outcome, he may need chemotherapy and radiation.
My dad has worked installing wood floors for 25 years. He is the sole provider for our family and the hardest-working man and loving grandfather I know. Now he’s in a hospital bed, not only fighting for his life, but also worrying about how we’re going to make it without his income.
We’re heartbroken, scared, and trying to stay strong for him. I’m doing everything I can to support my younger siblings and stay by my dad’s side through every procedure and every update. But the truth is—we can’t do this alone.
Any amount you can give would help ease the financial burden on our family—whether it's for medical expenses, household bills, or basic needs while we navigate the unknown. This will help my dad to focus on fighting cancer instead of fighting debt. If you can’t donate, please consider sharing this page with your friends or family. Every share helps.
From the bottom of our hearts—thank you for your love, compassion, and support. It means more than words can say.
With gratitude,
Maria Ramirez and Family Ramirez
Hola, mi nombre es María Ramírez. Tengo 25 años y soy la mayor de cuatro hermanos: de 18, 16 y 14 años. Me dirijo a ustedes con el corazón en la mano para pedir ayuda y apoyo para mi papá y nuestra familia mientras enfrentamos el capítulo más difícil de nuestras vidas.
El lunes 30 de junio, todo cambió. Mi papá comenzó a sentirse mareado nuevamente—algo que ya había estado ocurriendo con más frecuencia últimamente. Siguiendo mi instinto, lo llevé de inmediato a la sala de emergencias. Desde entonces he estado a su lado en el hospital, tratando de mantener todo en pie mientras esperábamos respuestas.
Tan solo una hora después de ser ingresado, recibimos una noticia devastadora: los médicos encontraron un tumor cerebral del tamaño de una naranja y le diagnosticaron cáncer cerebral.
Hoy, 2 de julio, se sometió a un procedimiento de embolización para prepararse para una cirugía craneal que se realizará esta noche o mañana. Los médicos intentarán remover el tumor y saber más sobre lo que enfrentamos. Dependiendo de los resultados, es posible que necesite quimioterapia y radiación.
Mi papá ha trabajado instalando pisos de madera durante 25 años. Es el único proveedor de nuestra familia y el hombre más trabajador y amoroso que conozco, además de un abuelo increíble. Ahora está en una cama de hospital, no solo luchando por su vida, sino también preocupado por cómo vamos a salir adelante sin sus ingresos.
Estamos con el corazón roto, asustados y tratando de mantenernos fuertes por él. Estoy haciendo todo lo posible para cuidar a mis hermanos menores y estar junto a mi papá en cada procedimiento y cada actualización. Pero la verdad es que no podemos con esto solos.
Cualquier cantidad que puedan donar nos ayudaría a aliviar la carga financiera—ya sea para gastos médicos, facturas del hogar o necesidades básicas mientras enfrentamos esta situación incierta. Esto le permitirá a mi papá concentrarse en luchar contra el cáncer y no contra las deudas. Si no pueden donar, por favor consideren compartir esta página con sus amigos o familiares. Cada compartida ayuda.
Desde lo más profundo de nuestro corazón—gracias por su amor, compasión y apoyo. Significa más de lo que las palabras pueden expresar.
Con gratitud,
María Ramírez y Familia Ramírez






