Nuestro querido hermano ya se encuentra en la presencia de Dios y nos ha dejado un vacío irreparable. Cristiam Navia, duró tres años en Estado Unidos tratando de vencer su enfermedad y en el transcurso de esos años siempre tuvo la esperanza de lograrlo. Desafortunadamente nos dejó, sin embargo, nos ha dejado una enseñanza de lucha y fortaleza para seguir adelante sin olvidarlo y llevándolo en nuestros corazones para siempre.
Es así que como familia seguimos acudiendo a su enorme generosidad, para poder pagar los gastos funerarios y repatriación a su país Colombia.
Acudimos con mucho amor y respeto a su enorme bondad y solidaridad.





