
Lupita Santana
Donación protegida
Quiero dedicar un momento a honrar a alguien increíblemente especial para todos nosotros: mi hermana, Lupita Santana.
Si la conociste, conocías la fuerza. Lupita tenía un espíritu que se mantenía firme ante todo lo que la vida le presentaba. Era feroz, decidida y siempre se comportó con una resiliencia serena que inspiraba a quienes la rodeaban.
Pero más allá de su fuerza, lo que más recordaré es su sonrisa, esa que podía iluminar cualquier habitación. Lupita tenía una increíble habilidad para hacer reír a la gente, contando chistes en el momento justo y siempre sabiendo cómo aliviar la tensión con un ingenio rápido o un comentario juguetón. Sin importar la situación, siempre encontraba la manera de alegrar.
Su corazón pertenecía plena y orgullosamente a su hermosa familia. El amor que sentía por su pareja y sus cuatro maravillosos hijos era inquebrantable. Todo lo que hacía —cada sacrificio, cada esfuerzo— era por ellos. Sus hijos eran su mundo, y ella volcaba todo su amor, guía y valentía en sus vidas.
Lupita nos enseñó lo que significa amar profundamente, reír con libertad y ser fuertes ante cualquier adversidad. Su recuerdo vivirá en todos nosotros: en nuestras historias, en nuestros corazones y, especialmente, en la vida de sus hijos.
La extrañamos muchísimo, pero siempre la llevamos con nosotros.
Organizador
Carlos Santana
Organizador
Rancho Cordova, CA