- K
- C
Hi, my name is Jibsam Garcia. Im full-time student at Cal State LA, working at Raising Canes and Freelance Videography to stay afloat . Every scrape of paycheck I earned went toward something meaningful. As some of you may know, this was something I worked incredibly hard and was still paying it off.
Last Night Or So (9/25) , my daily driver, my Nissan 370Z was stolen. When it was finally recovered, it had been completely stripped and abandoned in a canyon. Everything I had put into it — my money, my time, my pride — was gone in an instant.
This wasn’t just a car. This was my way to get to work and school. I saved for it slowly, carefully — setting aside money from every shift, every tip, every extra hour. It was more than transportation. It was a symbol of my effort, and a dream I had made real.
Right now, I’m trying to raise $7,000 in hopes to even meet half of that goal to get back on my feet — enough to help me replace what was lost, afford transportation again, and keep my life from slipping off track.
I never thought I’d be here asking for help like this. I’ve always tried to handle things on my own, to hustle through times. But this situation hit harder than I could’ve imagined. Losing my 370Z wasn’t just financial, it was personal.
If you can donate, share, or even just send some words of encouragement, it would mean more than you know. Every bit helps. Every share matters.
Thank you so much for reading, and for being here.
— Jibsam
ESPANOL
Hola, me llamo Jibsam García. Soy estudiante de tiempo completo en Cal State LA, trabajo en Raising Canes y como videógrafo autónomo para mantenerme a flote. Cada centavo de mi sueldo lo invertía en cosas para mi escuela y gastos personales. Como algunos de ustedes sabrán, compre un carro y aun no lo terminaba de pagar, fue por algo que he trabajado muy duro y aún estaba pagando.
Anoche, me robaron mi coche, un Nissan 370Z. Cuando finalmente lo recuperé, lo habían desmontado por completo y abandonado en un barranco. Todo lo que había invertido en él —mi dinero, mi tiempo, mi orgullo— desapareció en un instante.
No era solo un coche. Era mi medio de transporte para ir al trabajo y a la escuela. Ahorré para comprarlo poco a poco, con cuidado, apartando dinero de cada turno, cada propina, cada hora extra. Era más que un medio de transporte. Era un símbolo de mi esfuerzo y un sueño que había hecho realidad.
Ahora mismo, estoy tratando de recaudar 7000 dólares con la esperanza de alcanzar al menos la mitad de ese objetivo para volver a ponerme en pie, lo suficiente para ayudarme a reemplazar lo que perdí, poder volver a pagar el transporte y evitar que mi vida se descarrile.
Nunca pensé que estaría aquí pidiendo ayuda de esta manera. Siempre he tratado de manejar las cosas por mi cuenta, de salir adelante en los momentos difíciles. Pero esta situación me ha afectado más de lo que podría haber imaginado. Perder mi 370Z no solo ha sido un golpe económico, sino también personal.
Si puedes donar, compartir o incluso enviar unas palabras de ánimo, significaría más de lo que imaginas. Cada pequeño gesto ayuda. Cada vez que se comparte, importa.
Muchas gracias y Dios Les Pague por leer y por estar aquí.
— Jibsam



