Nací con un corazón diferente y necesito tu ayuda

Hola a todos, 

Para los que no me conocen, mi nombre es Génesis Betancourt, tengo 30 años y nací en Puerto Ayacucho, Venezuela. Nací con un corazón diferente y ahora necesito someterme a una operación de alto riesgo lo antes posible, por eso he decidido abrir mi corazón para pedir tu ayuda a través de GoFundMe. 

Los doctores me han dado un presupuesto de $30,000.00 para cubrir los gastos en un hospital capacitado para atender mi complicado caso. 

He sacado las cuentas y si consigo que todos, los que puedan, donaran el costo de una taza de café sería posible reunir el dinero necesario en un corto tiempo. Apenas $4.99 o lo que cueste un ‘con leche’ en tu ciudad es un gran aporte para mí. 

Pueden usar el botón en la barra derecha de esta página para dejar donaciones en GoFundMe. También pueden ayudarme a través de PayPal, donde me encuentran usando mi dirección electrónica: genesisbetancourtt@gmail.com

Las personas en Venezuela también pueden ayudarme con un aporte en mi cuenta bancaria de Banesco.
Cuenta Corriente: 01340225622253095259 
Nombre: Genésis Betancourt
Cédula de identidad: 19352740

Por último es súper importante poder compartir mi historia con la esperanza de alcanzar a la mayor cantidad de gente posible, acá les dejo con detalles lo que he vivido en los últimos meses y les agradeceria inmensamente si lo pueden compartir con sus amigos y seguidores en internet.

Mil Gracias!

              El pasado 24 diciembre de 2019, la víspera de Navidad o Nochebuena en Buenos Aires, Argentina, fue para mí la peor noche de mi vida. Todo comenzó a eso de las 5 de la tarde, cuando me metí a bañar porque íbamos a casa de mis suegros a pasar Navidad. Acababa de abrir la regadera cuando siento que de repente se me aceleran los latidos del corazón. En el pasado yo he podido controlar este tipo de situaciones de distintas maneras: trato de concentrarme en mi respiración, contar hasta 10, tomarme una gaseosa... pero esta vez nada funcionaba. 

Episodios como este normalmente duraban en mi caso menos de 30 segundos. Mi corazón se acelera fuertemente debido a una cardiopatía congénita que me diagnosticaron cuando tenía 11 años, una anomalía de Ebstein; pero esa noche parecía que no habría descanso para mi corazón. Con urgencia mi novio dejó los regalos de Navidad sobre la mesa y me llevó al hospital. 

“Aquí fue, hoy me muero”, era una certeza que me perseguía en el carro de Francisco, mientras él me hablaba para mantenerme despierta porque temía que yo me desmayara. Es el peor dolor en el pecho que he sentido en mi vida, sentía que se me iba a salir el corazón. 

Ya sabía lo que venía: cuando estos terribles episodios ocurren, me empieza a doler el pecho, me mareo, me dan ganas de vomitar, me pongo pálida, morada incluso. Y me canso, pierdo las fuerzas hasta para caminar, es como si saliera corriendo 5km sin parar, aunque en realidad estaba sentada en la parte de atrás de un carro, pidiendo que el tráfico navideño se compadeciera de mi situación. 

Yo nací con un corazón diferente. La anomalía de Ebstein es una cardiopatía congénita que consiste en una malformación del corazón, parte del ventrículo derecho se ha introducido en la aurícula derecha atrializándose. En criollo esto significa que el lado derecho de mi corazón está muy grande y el lado izquierdo está aplastado literalmente. Es medio choreto puej’, como yo.

A veces me puedo estar sintiendo muy mal, pero pedir ayuda me resulta difícil porque la gente no entiende mi angustia, no me ven con una pierna rota o sangrando por una oreja, aunque sea algo que necesita ser atendido con la misma urgencia. Las personas normalmente no ven mis síntomas, pero esa noche hasta mis pechos se movían de la fuerza con la que palpitaba mi corazón. 

Ya en el hospital no podía caminar y me ofrecieron una silla de ruedas mientras esperaba ser atendida. Yo necesitaba un anti-rítmico pronto para poder estabilizar mis latidos antes de sufrir un paro cardíaco o una trombosis. Tenía miedo de desmayarme o de sufrir una hipotensión, como ya me había pasado antes, y del susto empecé a gritar suplicando por un cardiólogo que me atendiera. De verdad: la peor noche de mi vida.

Finalmente llegó una doctora, me inyectaron los medicamentos pero no se estabilizaba la arritmia y me deterioré muchísimo. Toda la noche estuve así, no podía dormir de los nervios, no me quería morir. Me dieron de alta a los dos días. El 26 de diciembre llegué a mi casa, pero esta vez la recuperación fue muchísimo más lenta. Fue como si se me bajara el switche por completo: no podía caminar, no podía moverme, bañarme, comer, vestirme... todas esas tareas fueron imposibles por mí sola por más de una semana. Fortuna que mi novio y mis amigas estuvieron conmigo para ayudarme.

Este episodio fue de gran alarma para mí y los míos, pero no puedo decir que fue sorpresa. En los últimos dos años mi salud se ha deteriorado paulatinamente a pesar de los muchos cambios que he hecho a mi rutina diaria: trabajo desde casa, no como carne ni pollo, no bebo alcohol. Emocionalmente he aprendido a preocuparme menos por cosas fuera de mi control, practico meditación y antes de dormir hago ejercicios de respiración consciente. 

Y aún así mi condición ha ido poco a poco empeorando al punto de que sufro “mini”-episodios casi todos los días, episodios que no he querido compartir en redes sociales anteriormente porque los consideraba una parte de mi vida muy privada, pero que ahora no puedo seguir escondiendo detrás de las fotos tipo “influencer” o “fashionista” que me encanta subir en Instagram.

En septiembre de 2019 ya mis doctores me habían dicho que yo necesitaba una operación lo más pronto posible. Ellos han diseñado un complejo plan de ataque para revertir parcialmente el daño que mi condición ha generado y evitar que necesite un trasplante de corazón a mediano plazo. La operación presenta altos riesgos, pero es la mejor opción si quiero vivir por mucho más tiempo.

También es costosa, muy costosa. Necesito al menos $30,000.00 solamente para cubrir los procedimientos quirúrgicos (tres hasta ahora, dependiendo de cómo mi cuerpo reaccione a las intervenciones) y la estadía en el hospital. Los medicamentos que necesite durante la recuperación y el pasaje en avión para que mi mamá me acompañe durante este proceso quedan fuera de este monto. Siendo Comunicadora Social y Community Manager se podrán imaginar que mis recursos monetarios son limitados, sin mencionar que mi familia todavía vive en medio de la crisis en Venezuela y he tenido que apoyarlos económicamente desde el exterior. 

Pero siendo Community Manager también conozco del poder de las redes, de cómo la gente cuando se moviliza por una causa puede generar cambios, de cómo las palabras generan acciones y se esparcen como fuego ardiente entre matorrales secos. Desde aquel terrible día en diciembre tuve que dejar de trabajar para mis jefes y empecé a trabajar para mí: en mi recuperación primeramente con mucho reposo y meditación, en mi espíritu con un viaje a casa para agarrar fuerzas en los brazos de mi mamá y mi hermano, y ahora en esta campaña para operarme.

Gracias por leerme, sé que es un post largo y quizá tienes muchas otras cosas por hacer en tu tiempo. 

Ahora quiero pedir tu ayuda. Cualquier donación, por pequeña que sea ($10, $5, $1...) será extremadamente agradecida. Piensa que me invitaste a tomar un cafecito mientras yo te contaba mi historia. Lo que sea que cueste un café/guayoyo/cortao'/latte en tu ciudad es un gran aporte para mí.

Y luego te pido que me ayudes a compartir este enlance con tus contactos/seguidores/amigos, etc. Mientras más personas alcancemos, más cerca estaremos de la meta.

Solo con el apoyo de todos ustedes podré sobrevivir. Esta página es solo una parte de nuestro plan. Estamos trabajando fuertemente en generar más contenidos que resalten las dificultades de vivir con cardiopatías congénitas como la mía y explicar mejor mi caso y los procedimientos quirúrgicos que necesito.

Me pueden encontrar en Twitter e Instagram a través de @genebetancourt y @genebetancourt19 respectivamente donde estaré compartiendo más detalles, incluyendo mis exámenes médicos, escaneos, presupuestos y otras iniciativas para recaudar fondos.

Yo nací con un corazón diferente. Pero es un corazón que quiere seguir viviendo, seguir bailando y seguir sonriendo. De nuevo, ¡mil gracias!

Link de todos los informes completos
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Donations ()

  • Ana Maria Gonzalez Fajardo 
    • €5 
    • 7 hrs
  • Agustina Migliorini 
    • €5 
    • 8 hrs
  • Jariana y Juan Pablo Cal y Mayor 
    • €150 
    • 8 hrs
  • Jessica Rocca 
    • €30 
    • 11 hrs
  • Manuel Miranda 
    • €15 
    • 11 hrs
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Organizer and beneficiary

Genesis Betancourt 
Organizer
Madrid, M, Spain
Maria Paula Rivero 
Beneficiary
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