Queridos amigos:
Mi nombre es Elvia Santos y hoy me dirijo a ustedes con un corazón lleno de esperanza y desesperación por mi precioso nieto, Oscar Emanuel Discua Rodríguez. El bebé Oscar nació demasiado pronto, a las 32 semanas y con un peso de apenas 3 libras. A pesar de su pequeño tamaño, ha demostrado una fuerza y un coraje inmensos. Pero ahora, enfrenta una batalla crítica por su vista.
A Oscar le han diagnosticado retinopatía del prematuro, una enfermedad que amenaza con robarle la visión por completo si no recibe una cirugía urgente. Este procedimiento que le cambiará la vida es la única oportunidad que tiene Oscar de ver el mundo, de reconocer los rostros de quienes más lo aman y de tener el futuro brillante que todo niño merece.
En Honduras, el acceso a la atención especializada es limitado y el costo de la cirugía es abrumador. Mi hijo Fernando, el padre de Oscar, es un granjero muy trabajador en Comayagua. Ha hecho todo lo posible para sacar adelante a su familia, incluso vendió la mayoría de sus pollos y ganado (su único medio de ingresos) en un intento desesperado por recaudar fondos para la cirugía de Oscar. Pero a pesar de sus sacrificios, no es suficiente.
Por eso, nos dirigimos a ustedes, personas de buen corazón, para pedirles su apoyo. El tiempo se acaba y Oscar necesita esta cirugía pronto para preservar su visión. Cada dólar que contribuyan se destinará directamente a sus gastos médicos, lo que ayudará a garantizar que pueda tener un futuro lleno de luz y oportunidades.
Sabemos que los tiempos son difíciles para todos, e incluso si no pueden donar, compartir la historia de Oscar puede marcar una gran diferencia. Desde el fondo de nuestros corazones, gracias por su generosidad, sus oraciones y su amabilidad. Con su ayuda, podemos darle a Oscar el don de la vista y la esperanza de un mañana más brillante.
Con gratitud,
Elvia Santos y familia
Dear Friends,
My name is Elvia Santos, and I come to you today with a heart full of hope and desperation for my precious grandson, Oscar Emanuel Discua Rodriguez. Baby Oscar was born far too soon, at just 32 weeks, weighing a mere 3 pounds. Despite his tiny size, he has shown immense strength and courage. But now, he faces a critical battle for his sight.
Oscar has been diagnosed with retinopathy of prematurity, a condition threatening to steal his vision entirely if he does not receive urgent surgery. This life-changing procedure is Oscar’s only chance to see the world, to recognize the faces of those who love him most, and to have the bright future every child deserves.
In Honduras, access to specialized care is limited, and the cost of the surgery is overwhelming. My son Fernando, Oscar’s father, is a hardworking farmer in Comayagua. He has done everything in his power to provide for his family, even selling most of his chickens and cattle—his only means of income—in a desperate attempt to raise funds for Oscar’s surgery. But despite his sacrifices, it is not enough.
This is why we are reaching out to you, kind-hearted people, for your support. Time is running out, and Oscar needs this surgery soon to preserve his vision. Every dollar you contribute will go directly toward his medical expenses, helping to ensure he can have a future filled with light and opportunity.
We know that times are tough for everyone, and even if you cannot donate, sharing Oscar’s story can make a world of difference. From the bottom of our hearts, thank you for your generosity, your prayers, and your kindness. With your help, we can give Oscar the gift of sight and hope for a brighter tomorrow.
With gratitude,
Elvia Santos and family

